Visto en Azabu-juban, al lado de casa. La obsesión de los japoneses con sus perros (ni un solo perro sin “traje” por la calle) puede llegar a extremos insospechados.

Seen in Azabu-juban, next to my place. The obsession of Japanese for their dogs (not a single dog without “dress” in the streets) can be unbeliavable.