July 2007


30 Jul 07

    Ya estoy de vuelta en los Madriles, con unas cuantas horas de vida social intensa y falta de sueño a mis espaldas desde el pasado sábado. Pero, bueno, hay que aprovechar, ¿no? ¡En dos días ya estaré de nuevo on the run!

 

    Después de un mes rodeado de estos quinceañeros que me a veces me hacían perder los nervios (“Bueno, educarles no es tarea mía; yo no soy su padre.”) y otras (casi) la paciencia, he de reconocer que cuando me despedí de ellos en el aeropuerto me dio algo de pena. Les echo “un poquito” de menos. Curioso.

 

    Al igual que hace dos semanas, cuando se fue del curso la primera hornada de chavales españoles, fui testigo, desde la barrera (aunque esta vez bastante más cerca), de la inmensa carga emocional que se pone en juego en el momento de las despedidas. En esos momentos uno está muy sensible y baja la guardia; quizá por eso no me gustan y intento evitarlas o despedirme con un “nos vemos luego”.

    Espero que no suene a chalado, pero en esos momentos yo me dedicaba a prestarle especial atención a las caras, los lloros, las palabras, las reacciones, etc. de los amigos despidiéndose, quizás sin saberlo, para siempre. Para compensarlo, me dedicaba a quitarle hierro al asunto con chascarrillos y gracietas varias (con tacto, eh).

    Afortunadamente, y aunque a menudo me queje de lo poco sano que es que los niños se pasen el día con el teléfono móvil e Internet (ejem…), estoy seguro de que en estos casos serán providenciales para que perduren estas amistades recién creadas. (Porque, ¿quién escribe cartas hoy en día?)

    De momento, estos chavales ya tenían organizado un programa de fiestas y viajes veraniegos para verse que rivaliza con el mío. ¿De dónde sacarán las pelas? ¡Porque a mí estas cosas me cuestan un dinerito! (Desmiento la creencia popular de que soy rico o me regalan los viajes. Pas le cas. 😉 )

 


I’m back in Madrid, with some hours of social life and lack of sleep behind me. But who can blame me… I’ll be back on the run in a couple of days and have to make the most of my stay here, right? 

 

After one month surrounded by teenagers who got on my nerves (“Anyway, their upbringing is not my duty –I’m not his father, after all.”) and sometimes (almost) made me lose my patience, I have to admit that I felt a little sad when I said good-bye at the airport. I will miss them a “little bit”. Such a peculiar feeling.

 

As it happened two weeks ago, when the first batch of Spaniards left Salzburg, I witnessed, from the distance (this time closer, though) of the immense emotional charge released when the time to say good-bye comes. One gets very emotional and lower his guard. Maybe that’s why I don’t like farewells and tend to avoid them or just say “see you later”.

I hope this doesn’t sound weird, but at those moments I was busy analyzing the faces, cries, words, reactions, etc. of the friends who are saying good-bye, perhaps without knowing it, for ever. To make up for the sad situation, I was trying to play it all down with some humour and jokes (with tact, of course).

Luckily, and even if I often complain about the inappropriateness of kids using mobile phones and the Internet all day long (ahem!), I’m sure that this time these will be crucial to make this brand new friendships stay. (Because, who writes letter nowadays?)

For the time being, this kids have already arranged a series of summer trips and parties to meet up with each other which rivals with mine… Where do they get the money from? Because it takes a lot of working and saving for me! (I hereby refute the widespread belief that I might be rich or get free trips… not the case.)

 

 

 

 

 

24 Jul 07

Y van ya dos veces que me agobio y, en lugar de comprar un paquete de DVDs vírgenes, me acabo comprando un disco duro portátil externo. Esta vez he optado por uno de 750 GB, que me valga para todo lo que tengo que almacenar en mis 15 meses en Japón. (¡Qué burrito que es el niño!)

And this was the second time I got overwhelmed and, instead of buying a packet of blank DVDs, I ended up buying an external hard disk. This time, a 750 GB one which I would use to store all the stuff I want during my 15 months in Japan.

L INK

17 Jul 07

Jeje, por petición popular de esa “fans” guatemalteca que tengo, anuncio aquí (aunque sea todavía de forma provisional hasta dentro de una semana) que:

 

¡¡A partir de octubre estaré en TOKIO!!

Seré el nuevo (y primer) becario de Industrias Culturales de la Oficina Comercial de España en la capital del país del sol naciente y, aunque no sé exactamente en qué consistirá mi labor allí, ¡tengo muy claro que van a ser unos 15 meses a-lu-ci-nan-tes!

Por descontado que el zulillo de 25 metros cuadrados que será mi casa durante ese tiempo (¡tengo que empezar a buscar piso!) está a la completa disposición de todos mis amiguitos.

 


I hereby announce (although at the moment it’s just “temporary” and we’ll get the official lists in one week) that:

I will live in TOKYO from October!!

I will be the new (and first) intern in charge of the Spanish Cultural Industries working for the Spanish Trade Office in the capital city of “the country of the rising sun”. I’m not too sure of what my tasks there will be, but I’m positive that those 15 months there are going to be just greeeeat!!

Needless to say that I’d be more than happy to welcome my friends in the tiny 25 sqm hole I’m going to live in (I have to start searching for an apartment!!)… “Mi casa es tu casa!”

 

11 Jul 07

    El sábado pasado estuvimos en Múnich. La noche anterior, la verdad, no me apetecía mucho irme de excursión de todo el día y pensé: “Bueno, como una de las niñas no se siente muy bien y probablemente se tenga que quedar aquí, me quedo con ella… y aprovecho para darle un buen empujón a mis traducciones.” Pero a la mañana siguiente la niña se encontraba bien y no me quedó más remedio que irme de excursión. “Bueno, así conozco Múnich”, me dije.

 

    Salzburgo está justo junto a la frontera con Alemania, así que lo de cambiar de país por esta zona está muy asimilado. Ahora estoy en Austria, ahora estoy en Alemania.

Last Saturday we went to Munich. To be honest, the night before I didn’t want to go and I thought: “Ok, since one of my kids is not feeling very weel, I shall stay here with her… and so I get some time to finish my translations.” But the next morning she was feeling better and I couldn’t help but going to the trip: “Well, at least I will see what Munich is like”, I thought.

 

Salzburg is right by the border with Germany, so changing of country is not a big deal here. Now I’m in Austria, now in Germany.

 

Me aguardaban dos horas de trayecto en tren, así que me situé estratégicamenente (entre dos grupos de chavales, no en medio del grupo) y me dispuse a leer. Parecía que la cosa no iba mal del todo: las croatas no estaban cantando DEMASIADO alto y los españoles no daban MUCHOS gritos. Pero, ¡ay!, en la segunda parada entró un grupo de punkis austriacos (unos 12) que se sentaron justo en el descansillo que había entre los españoles y yo. Los punkis eran infinitamente más ruidosos que los dos grupos y venían con sus correspondientes cigarros (encencidos), cajas de cervezas, perro PERO sin flauta… lo que compensaron con una rata de esas blancas de laboratorio que no dudaron en ponérsela delante de la cara a uno de los chavales españoles. Al final, como ellos cantaban bastante alto, parece ser que las croatas se picaron y acabaron a voz en grito. En fin, un viajecito animado.

Al llegar a la calle comercial de la ciudad les decimos a los niños que ese será nuestro punto de encuentro dentro de tres horas y media. Y los soltamos.

We had to hours of journey by train, so I sit strategically (between two groups of kids and not in the middle of any od them) and prepared for a pleasant reading. It didn’t look that bad: the Croatian girls weren’t singing TOO loud and the Spaniards weren’t shouting TOO mucho, either. But, alas!, in the second stop, a gang of punks (around 12) got on and sat just in the aisle between me and the Spaniards. They were way louder than any of the two groups and came with their (lit) cigarettes, beer boxes, dog and no flute… but they made up for it with a white rate (like those in the labs) which they didn’t hesitate to put in front of the face of one Spanish guys. In the end, as they were singing pretty loud, the Croatians girls decided to challenge them and they all end up yelling. As you can see, a lively journey.

 

When we arrived at the main shopping street of Munich we gave instructions to the kids (“You have to be here in 3 hours and a half”) and then released them.

 

 

 

 

Qué delicia: cada día tengo más claro que lo mío es ir andando a mi aire. Paseo tranquilamente,veo tiendas,hago fotos, curioseo… y así pasan dos horas y media hasta que recibo una llamada al móvil. “Álex, soy X. Que han detenido a Y por robar una pulsera de un puesto y tienes que venir.” Así que por ahí estaba yo, hablando con el personal de seguridad de la tienda que me intentaban explicar cómo llegar hasta la misma en una ciudad en la que no conozco en absoluto (¡menos mal que las niñas no se movieron de la calle principal!). Llego, niña llora que te llora, incapaz de hablar, hay que llevarla a la comisaría, ataque de nervios de la niña, que qué van a pensar de mí ahora todos los demás, seguimos a los policías por la calle, montamos ella y yo en su coche, vueltecita por Múnich en coche patrulla, vemos como otros policías de paisano detienen a uno de “nuestros punkis” (había una manifestación para pedir la prohibición de la caza y aquello estaba lleno de viejitas repartiendo panfletos), llegada a la comisaría… y en 40 minutos ya estábamos fuera, con la chica mucho más calmada. Eso sí, la hora de encuentro ya se nos había pasado y el resto del grupo (= 72 personas) ya estaban en el tren de camino a Salzburgo. Menos mal que se quedó Julia, otra monitora (austriaca, pero que habla un español bueníiiisimo), que vino a buscarnos a la comisaría y me ayudó a quitarle un poco de hierro a la cosa.

 

What a delight: I am more and more conviced that going my own way is my thing. I could walk quietly, do some shopping, take pictures, wander around… for over two hours and a half, when I got a phone call. “Alex, this is X. Y has been arrested as she was stealing something from a store. You have to come.” So there I was, talking on the phone with the shop staff, who was trying to explain to me how to get there in a city I didn’t know at all (luckily, the girls didn’t move from the main shopping street!). I arrived, the girl is all sobbing, unable to speak, we have to go to the police station, she is in the middle of a nervous breakdown, what is the rest going to think about her, we followed the policemen in the streets, we two got in their car, a tour around Munich courtesy of the policemen, we saw how two undercover agents were taking one of “our punks” (there was a huge demonstration against hunting and you could see everywhere old ladies giving out pamphlets), we arrived at the police station… and we were done in 40 minutes, the girl feeling more calm. However, the meeting time was past already, so the rest of the group (i.e., 72 people) were already in the train heading for Salzburg. Fortunately, another supervisor, Julia (from Austria but she can speak a marvelous Spanish) stayed with us and help me play all down a little bit.

 

El viaje de vuelta lo preveía tranquilo… pero, una vez más, mi gozo en un pozo. Eso sí, esta vez me lo pasé genial. Un grupo de chicos de treinta y pocos estaba celebrando un finde de despedida de soltero y el homenajeado (que iba con una tajada considerable –a las cuatro de la tarde–) tenía que conseguir los teléfonos de diez chicas, que le iban apuntando con edding en el brazo. Nos hicimos pasar por españoles (bueno, yo no, Julia) que no sabían hablar alemán y ella accedió a darle su número… fijo de Madrid (“Si llamas ahora lo cogerá mi madre… y sólo habla español”). Así que estuvimos un rato bebiendo y brindando con ellos (mientras nuestra niña dormía… o fingía dormir) y estuvimos un rato de charleta.

Al llegar a Salzburgo nos despedimos del grupo en la estación y, aprovechando que no llovía, nos dimos un paseíto por el centro antes de llegar al colegio, donde nos esperaban, en la puerta, las amigas de nuestra “ladrona” para recibirla con un abrazo.

 

¡Y yo quería haberme perdido ese día!

The journey back to Salzburg was meant to be peaceful… but once again my forecast was wrong. However, this time I had a great time. There was a pack of guys in their thirties celebrating a stag party and the lucky boy (who was considerably drunk… by 4pm) had to get the phone numbers of ten girls, who were writing them down in his arms with a marker. We pretended to be Spaniards (well, I didn’t have to pretend that, just she) and not to speak a word of German. She gave him “her number”… in Madrid (“If you call now, my mum will pick it up… and she only speaks Spanish”). So there we were –drinking with them and toasting to the groom (while our girl was sleeping… or faking it) and chatting with them for a while.

 

When we arrived in Salzburg, we said good-bye at the station and, since it wasn’t raining (surprisingly!), decided to take a walk around the city centre before getting to the school, where the friends of our “shoplifter” were waiting to welcome her with a hug.

 

…and I wanted to miss such a day!

5 Jul 07

Por muy triste que pueda sonar, he de reconocerlo: hasta que no tuve conexión a Internet ayer por la tarde, no he sido persona humana. Pero no es tan exagerado, eh: a mí me facilita realmente la vida tener conexión en mi ordenador. No sólo porque estaba esperando a que salieran las notas (que no contaba con ellas tan pronto –gracias, Encarni–), sino porque tenía que hacer cienes de cosas y escribir a mil personas a las que tenía abandonadas en las últimas semanas. Eso y que es mi ventana al mundo exterior… pues aquí estoy completamente aislado.

 

Pathetic as it might sound, I have to admit it: it wasn’t till yesterday when I finally got connection to the Internet from my room that I felt satisfied. I’m not exaggerating, though –it really makes my life easier. Not only cause I was waiting for the master’s scores to be published (I didn’t expect them so early –thanks, Encarni), but also because I had to do dozens of things and write to scores of people who hadn’t heard from me for the last weeks. That and the fact that the Internet is my window to the outer world… since I am totally isolated here.

 

 

 

 

 

Os dejo con un par de reflexiones desde mi portátil:

I leave you here with some reflection from my laptop:

 

 

 

 

– Los niños no se me dan nada mal, aunque siempre diga que los odio y esté convencido de que no puedo ser nada estricto con niños que no sean míos (con los que seré muy, pero que muy severo). Eso sí, me encanta observar y recordar cómo funciona la mentalidad de un quinceañero y ver cómo se relacionan entre ellos (sin intervenir y dejándoles hacer; cada uno tiene que forjar su propia “inteligencia social”).

– I’m not bad at all with children, despite I’m always grumbling, claiming I hate them and convinced that I can’t be strict with kids who aren’t mine (with whom I’d be very very strict). Well, I love to observe and remember how a teenager’s mentality works and to see how they interact among themselves (without taking part and letting them do –each one has to forge his own “social intelligence”).

 

 

 

– Me venía bien un tiempecito de “marmoteo”. El tiempo que nos está haciendo (lluvia con nublado, sólo nublado, sólo lluvia…) y la densidad de actividad aquí (los niños se quejan de que por las tardes tienen mucho free-time desde que cenamos a las 18.00). No obstante, no debo descuidar mis traducciones, que las tengo que entregar en breve y ayer y hoy no he traducido ni una sola palabra. A ver si mañana bajo a correr a las 9.00am con otras dos monitoras (no sé yo…).

– I really needed some time to slow down my pace. The (rainy) weather is helping to that and so does the density of activity here (the kids are complaning about the excess of free time they have after the dinner –at 18.00). However, I don’t have to neglect my translations –I have to submit them in one week and yerster and today I didn’t translate a word. I plan to go jogging with other two supervisors tomorrow at 9.00 (let’s see…).

 

 

– Que alguien me recuerde que las chanclas no son para mí: parece que me olvido de que no me mola que se me vean los dedos de los pies y de que, en cuanto me las pongo, me salen heridas en los mismos (en los dedos, no en los huevos).

– Someone remind me that flip-flops and I don’t get along well. Looks like I always forget that I don’t like at all my toes to be seen and that I get wounds in my feet as soon as I use them (the flip-flops, not the feet).

 

 

– Estoy currando… pero de vacaciones del máster. Por eso estoy descansando del alemán (es lo bueno que tiene estar en la American International School de Salzburgo)… y, si me descuidas, del inglés y del español.

– I’m working… but I am in vacation cause I finished the course. That’s why I am forgetting about my German (good thing I am at the American International School of Salzburg)… and almost my English and my Spanish too.

 

– Pese o gracias a esa tónica relajada, tengo aquí a unos señores que me esperan junto a la cama y a los que he hecho esperar un par de meses: Vargas Llosa y Murakami. Para cuando vuelva, tomarán el relevo Orwell y Conrad, a los que tengo muuuuy abandonados, y los recién incorporados Jelinek y Zweig. Qué buena pinta tiene el veranito lector.

– In spite of or thanks to that relaxed atmosphere, I have some gentlemen here waiting by my bed whom I had waiting for some months: Vargas Llosa and Murakami. When I return to Spain, Orwell and Conrad, who have been waiting for sooooo long, and the newly arrived Jelinek and Zweig will take over. Looking forward to the reader’s summer!

– Pese a mi desconexión parcial de “cerrado por vacaciones”, no dejan de captar mi atención los anuncios de Nivea, Ambré Solaire y Piz Buin. El máster me ha marcado.

– I’m partially disconnected and, still, the ads of Nivea, Ambré Solaire and Piz Buin get my attention. The master’s course has “branded” me (mmm… too bad the play on words is lost in translation).

 

– Pequeñas alegrías. Ésta también puede parecer una memez, pero aún recuerdo la alegría que me invadió cuando encontré en la librería de la UBC en Vancúver el guión de “mi obra de teatro favorita” (ahí va el link, aunque los que me conocéis de un tiempo estaréis hartos de oírmelo). Cambio de tercio esta vez. Llevaba unos cuantos años buscando un puzzle del castillo de Neuschwanstein (y no soy ningún friki; creo que habré hecho UN puzzle en toda mi vida; pero caprichos que tiene uno) y lo encontré de casualidad de visita con los niños a otro palacio de Ludwig II. 10 € por 1000 piezas (1 céntimo por pieza??)… pero, oye, como lo del anuncio de la Master Card.

– Little things in life. This one can appear to be stupid, too… but I remember how happy I was when I found by chance the script of “my favourite play” at the UBC’s book store in Vancouver. Something else this time. I was chasing for some years a puzzle of Neuschwanstein Castle (and I’m not a puzzle geek -I may have done ONE in my whole live. But this was a long-time whim) and I bumped into it when I was visiting with the kids another castle of Ludwig II’s. 10€ for 1000 pieces (1 cent each??)… but, as the ad of Master Card goes…

 

 

1 Jul 07

    El viernes y el sábado no han sido todo lo intensos que quería y esperaba… pero la verdad es que servidor ya no tiene el cuerpo para muchos trotes (ay, el resacón de anoche, que todavía aguanta); sobre todo, después de la falta de rodaje de los últimos seis meses.

    Ahora mismo debería estar de farrah fawcett para no poder quejarme luego de lo poco que salgo y bla bla bla, pero dentro de 4 horas justas me tendré que levantar para ponerme de camino al aeropuerto… ¡Salzburgo me espera! Voy a pasar allí todo el mes de julio, currando, y cogiendo fuerza para las vacaciones de agosto y los viajes que tenemos prácticamente apalabrados.

    Será allí, en Salzburgo, “solo” y sin nadie que entienda mis nervios, intriga y dolor de barriga, donde me entere de adónde me mandan a partir de octubre… qué ganas de que llegue ya el 20 de julio (o así; no nos han dicho fecha exacta)… y más vale que tenga conexión a Internet, porque me voy a llevar el portátil y estaré pegado a él hasta que se sepa algo!