Nunca pensé que llegaría el momento en el que no disfrutara un viaje. Vamos, al menos no tan pronto. Aquéllos que tienen que viajar día sí y día también por motivos laborales siempre alegan que uno se harta y bla bla bla… Pero no es el caso (aún no, al menos).

Hace una semana empecé una traducción para una conocida editorial de guías de viaje: es interesante, se aprende mucho y, además, uno cuenta con información útil y privilegiada para futuros viajes a la zona sobre la que traduce (Alemania, para más señas). No obstante, los plazos híper-mega-macro-súper ajustados y el hecho de que entre semana no puedo avanzar por “requerimientos ajenos a la obra” (el máster) me han tenido encerrado todo el fin de semana en mi casa, plantado delante del ordenador traduciendo y sin poder unirme a las diversas actividades sociales que se habían programado, fíjate tú, muy cerca de mi casa (y me hubiera venido genial, porque la semana pasada tuvimos una semana cargadita con entregas, ejercicios y examen incluidos)… ¡y me sigue quedando más de la mitad!

Para colmo, intuyo que el próximo fin de semana se repetirá esta escena. ¿Viajes? Menuda ironía.

I never thought the time when I wouldn’t enjoy a trip would come. Well, at least, not this soon. Those who have to travel one day after another because of their jobs always claim that you gey sick and tired and blah blah blah… But that’s not the case (not yet, at least).

One week ago I began a translation for a renowned publishing house specialized in travel guides: it is very interesting, you learn a lot, you also get useful and privileged hints you can use in the future should you visit the area you’re translating about (Germany, for your information). However, the hyper-mega-macro-super tight deadlines and the fact I can’t progress from Monday to Friday due to “external requirements” (the master’s course) kept me imprisoned at home during the whole weekend, sitting at the computer and without joining the several “social events” which were scheduled, what a coincidence, very close to my place (and it would have been great, since last week we had plenty of assignments, homework and exam)… and I’m still have to translate twice as much to finish!

Top of it all, I guess next weekend will be pretty much the same. Travelling? How ironic!